Grandes losas monolíticas y efecto travertino para renovar el baño
En el marco de estas tendencias, siguen siendo muy apreciadas las superficies en formatos gigantes colocadas con juntas mínimas, capaces de revestir el suelo, las paredes y el interior de la ducha creando un efecto visual continuo. No es una novedad, sino una confirmación, para garantizar una estética sobria, «mate» y elegante, al signo de un lujo silencioso y natural.
En este momento histórico del diseño, siendo la «materialidad» la consigna, las superficies no solo deben ser estéticamente agradables, sino que deben invitar al tacto, simulando la naturaleza con una precisión hiperrealista. Así pues, espacio para las superficies y acabados de travertino de poro abierto, pero también para la caliza y la piedra en bruto, capaces de garantizar esa calidez «ancestral» que hace que el baño resulte puro y acogedor.
También se valora la contemporaneidad de los cementos y microcementos, de los que se aprecia la compacidad, la continuidad visual y la connotación cosmopolita.