1. La base: neutros sensoriales y «Cloud Dancer»
Estos colores no son simples fondos, sino los pilares de la luminosidad. El objetivo es la continuidad óptica: eliminar los contrastes marcados para que los espacios parezcan más grandes y fluidos.
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Protagonistas: marfil cálido, arena, blanco suave y greige.
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El efecto: una sensación de «suavidad visual» que reduce la fatiga ocular y amplifica la luz natural.
2. El comodín: Universal Khaki (Sherwin-Williams)
El Khaki de 2026 evoluciona. Ya no es un color «militar» o plano, sino una variante del greige orgánico.
- Por qué funciona: gracias a los toques de verde, actúa como puente perfecto entre los neutros artificiales y los materiales naturales (madera, piedra, lino). Es la elección ideal para quienes buscan profundidad sin oscurecer demasiado el ambiente.